martes, 23 de septiembre de 2014

Aun falta un marco efectivo para las energías renovables

Miguel Fernández:
Aun falta un marco legal efectivo
para las renovables


La equidad en el acceso a la energía es parte de una política de Estado, que no puede ser resuelta en un contexto de mercado. El bajo costo de la energía para estratos más pobres de la sociedad, dependen en gran medida de que el Estado cuente con mecanismos de redistribución, sostiene en este diálogo Miguel Fernández, director de ENERGÉTICA y presidente de manera transitoria a la Asociación Boliviana de Energías Renovables – ABER.


Vesna Marinkovic U.

1Cuando se habla de intensidad energética (IE), ¿a qué nos referimos concretamente?

La intensidad energética es un indicador que relaciona el sector energético y el sector económico, y que muestra la eficiencia del uso de la energía en la generación de valor. En ese sentido se puede decir que este indicador muestra la cantidad de energía que se utiliza para generar una unidad de riqueza.

De manera general, la intensidad energética de un país se calcula como la relación que existe entre el consumo energético y el producto interno bruto, el resultado son unidades de energía consumidas por unidad de producto interno bruto.

2De manera que se puede decir que una elevada intensidad energética indica un costo alto en energía…

Un valor alto de intensidad energética no necesariamiente implica un alto costo de energía. Pues la energía podría ser muy barata como en el caso de Bolivia, y a pesar de eso alcanzar altos valores de intensidad energetica.

En ese sentido, un valor alto de intensidad energética indica, en general, un alto consumo de energía en la economía, es decir altos consumos energéticos para generar una unidad de riqueza. En la medida que los valores de intensidad energética son más bajos, se puede decir que el uso de la energía es más eficiente en la producción de riqueza.

3Pero no necesariamente un acceso equitativo a la energía…

La intensidad energética es un indicador que está desacoplado del sector social y no ve el tema de acceso o equidad. Para medir el acceso equitativo existen otros indicadores como, por ejemplo, la cobertura, la eficiencia en el uso final de la energía, etc.

La intensidad energética, es un indicador relativo que tiene sentido de aplicar cuando se quiere comparar el desempeño económico – energético entre países, entre sectores productivos, o rubros específicos.

4¿Es posible un acceso equitativo a la energía a bajo costo?

La equidad en el acceso a la energía es parte de una política de Estado, que no puede ser resuelta en un conexto de mercado.

El bajo costo de la energía para estratos más pobres de la sociedad, depende en gran medida de que el Estado cuente con mecanismos de redistribución; tales que, permitan un uso apropiado de la energía para satisfacer sus necesidades en un contexto de costos accesibles para esos grupos sociales.

5¿Una IE baja es sinónimo de eficiencia energética?

Una baja intensidad energética significa un uso más eficiente de los recursos energéticos, y por tanto un menor impacto ambiental desde el sector energético. Por otro lado, implica una mayor competitividad de la economía y muestra a nivel global una menor dependencia del PIB respecto al sector energético.

Sin embargo, existe un factor adicional que está referido al empleo de tecnologías en los diferentes sectores de la economía que condicionan el consumo energético. De esta manera, una baja intensidad energética puede suponer también el uso de la energía en un contexto de modernidad y sofisticación tecnológica. En ese sentido, el valor de la intensidad energética en último caso, podría ser influenciado inclusive por aspectos climáticos o culturales.

Adicionalmente, se debería considerar que justamente por el desarrollo tecnológico, año a año, los índices de intensidad energética van bajando en todo el mundo, liderando los países desarrollados.

6En términos macroeconómicos, ¿cuál es la forma de medir la eficiencia energética?

Un indicador indirecto de eficiencia energética es la intensidad energética.

7En este marco, ¿cuál la situación de Bolivia, respecto de otros países?

En el caso de Bolivia, una comparación con países de la región permite apreciar que países como Chile, Colombia, Argentina, Uruguay, entre otros, tienen intensidades menores que Bolivia. Por otro lado, países como Venezuela, Ecuador y Paraguay, están con intensidades superiores a Bolivia, y en una situación muy cercana está Brasil.

8¿Cómo observa el comportamiento de América Latina en IE, respecto de aquellos países considerados líderes globales en materia energética?

En general se puede decir que Latinoamérica tiene una intensidad energética más alta que Europa o Norte América, donde se aprecia una influencia determinada por la producción de materias primas, diferencia de otras regiones donde la industrialización y la producción de conocimiento es la actividad principal.

En relación a Europa, decía el vicepresidente para América Latina y El Caribe, del WEC-LAC, José Antonio Vargas Lleras, que Latinoamérica está 15% arriba de los valores de intensidad energética.

El bajo costo de la energía para estratos más pobres de la sociedad, depende en gran medida de que el Estado cuente con mecanismos de redistribución; tales que, permitan un uso apropiado de la energía para satisfacer sus necesidades...”



9¿Cuál su criterio sobre la gestión de la demanda de energía en el mundo dirigida a cumplir con los objetivos de: minimización de los costes de suministro, reducción de emisiones contaminantes, y aumento de la seguridad energética?


PERFIL
Ingeniero Eléctrico con grado de Maestría y actual doctorante en el Programa de Energía y Desarrollo Sostenible del convenio UMSS – UPS. Se desempeña como Director de ENERGÉTICA, una organización especializada en el campo energético y preside de manera transitoria a la Asociación Boliviana de Energías Renovables – ABER. Consultor nacional e internacional para varias agencias, es experto senior en el campo de las energías renovables y la eficiencia energética.
Existe una agenda global en la cual se ha planteado que al año 2030 se debería lograr:

• El acceso universal a servicios energéticos modernos para todos

• Duplicar la eficiencia energética nivel global

• Duplicar la participación de las energías renovables en la matriz energética global.

Estos objetivos tendrán su correlato en aspectos ambientales, económicos y de desarrollo.

En Bolivia existe un camino trazado a través de diferentes estrategias, para aportar al logro de estos objetivos, globales, como por ejemplo lograr el Acceso Universal a la electricidad al año 2025, diferentes acciones en el campo de Eficiencia Energética que está desarrollando el viceministerio de Desarrollo Energético y, finalmente, las últimas acciones del Gobierno para incorporar la energía eólica, fotovoltaica, hidroeléctrica y geotermia de manera contundente en la matriz energética del país.

Aunque los objetivos y las metas están lanzadas, es importante recalcar que aun falta un marco legal apropiado y efectivo para el tratamiento de las energías renovables y la eficiencia energética en el país. Si bien está en construcción (como el Anteproyecto de la Ley de Energías Alternativas) y el DS No. 2048 de 2 de Julio de 2014 que marca el camino para remuneración a las energías renovables, creemos que una vez que entre en vigencia, podría potenciar aún más el desarrollo de las energías renovables, además de incorporar al sector privado en este desafío que es de todos.

lunes, 18 de agosto de 2014

Mil familias dejan la vela y el mechero en Chapare

Mil familias dejan la vela y el mechero en Chapare

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POR: EDWIN MIRANDA VIZCARRA ECONOMIA@OPINION.COM.BO | 16/08/2014 | ED. IMP.
Picolámparas sistema moderno y económico para tener luz eléctrica. archivo

Aproximadamente mil familias campesinas del trópico de Cochabamba sustituyeron el mechero, la vela y las pilas por sistemas fotovoltaicos llamados picolámparas, informó el principal responsable de Energética, Miguel Fernández.

Con respaldo del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Viceministerio de Electricidad y Energías Alternativas, el proyecto arrancó en el Chapare a fines de 2013 y se extenderá hasta poblaciones rurales en Potosí, señaló el ejecutivo.

Para Fernández, la nueva tecnologías emplazada a favor de miles de familias bolivianas, que hasta ahora no tienen acceso a la electricidad, constituye un paso decisivo y estratégico para expandir la frontera eléctrica en el país.

COSTO Y BENEFICIO Las picolámparas cuestan en promedio 80 dólares, pesan solo seis kilogramos y sirven no solo para alumbrar un ambiente, sino, dotar de energía para alimentar un teléfono celular, una radio e incluso una computadora portátil, detalló las cualidades y beneficios que tiene el sistema, dijo.

El proyecto se ha propuesto alcanzar la meta de “erradicar el mechero, las velas y las pilas de cada hogar en el campo”, confesó el directivo.

Para lograrlo explicó que el emplazamiento del sistema muestra, a cada beneficiario, cómo y bajo qué condiciones puede ahorrar costos económicos a su familia.

Según el ejecutivo, una familia de ingresos medios por ejemplo en la región del Chapare gasta en promedio entre 80 a 120 dólares al año para comprar, velas, diésel para prender el mechero y pilas para escuchar radio.

Sucede lo mismo en centenares de hogares de familias originarias que viven en Potosí donde el costo llega a los 40 dólares, afirmó.

Gastar dinero en velas, diésel y pilas constituyen ítems caros para cualquier familia en el campo, mucho más, en hogares, que tienen magros ingresos económicos, comentó el ejecutivo.



DIEZ MIL HASTA EL 2015 Fernández anunció que en los planes que tiene Energética está llegar a 10 mil familias con las picolámparas hasta el año 2015 y abarcar un número similar en Potosí donde hay necesidades.

martes, 24 de diciembre de 2013

Innovaciones en Fotovoltaica para el Acceso Universal a la Electricidad.

Miguel Fernández Fuentes - Miguel Morales Udaeta
Hacia los Sistemas Fotovoltaicos de Tercera Generación
En Bolivia se ha previsto que el acceso universal a la electricidad se logre el año 2025. Actualmente, el Gobierno está encaminado en ese fin, y aunque en este momento se hace énfasis en los proyectos de electrificación con red como el Proyecto de Electrificación Rural financiado por el BID que cuenta con 60 millones de dólares, es sabido que no será posible llegar a todos los bolivianos con el sistema de red eléctrica convencional.
Por otro lado, a nivel internacional se conoce que “los últimos kilómetros de red” o los “últimos puntos de cobertura” (de manera alegórica), son siempre los más difíciles, y los más caros de lograr. En ese sentido, desde ya se estima que exista un nicho para la aplicación de energías renovables en este marco, sobre todo para aquellas poblaciones pequeñas, aisladas y dispersas que no podrán ser alcanzadas por la red eléctrica en 10, 20 años o más.
Aunque ya se utilizan sistemas fotovoltaicos, principalmente para llegar a estas regiones y atender estas familias (al momento se han realizado más de 20.000 instalaciones en los últimos 6 años, surgen dudas sobre si este sistema será óptimo para resolver los problemas que plantea la universalización en el acceso a la electricidad en áreas aisladas, dispersas y con altos niveles de pobreza y también sobre la sostenibilidad misma de la tecnología.
Sin duda el desafío mayor en el marco de la universalización en el acceso a la electricidad es el de ampliar la cobertura, desplazando combustibles tradicionales (pilas, velas, GLP, diesel, biomasa), en este desafío los Sistemas Fotovoltaicos Domésticos o Solar Home System de 3ª generación (SHS-3g), empezando por los pico PV, son una herramienta indispensable. SFD 50W
En Bolivia como en muchas otras partes del mundo, el modelo dominante en electrificación fotovoltaica es el clásico SHS 50 Wp (Solar Home System) o Sistema Fotovoltaico Doméstico de 50 Watts pico). En los 80 los primeros SHS fueron producto de la adaptación de tecnología de 12 VDC que provenía de la electricidad del automóvil (baterías, reguladores electromecánicos, reles, etc.) y de productos como la iluminación fluorescente en 220 V para los cuales se fabricaban balastos electrónicos que permitía que funcionen con 12 VDC. Sin duda constituyen la primera generación de SHS.
Una segunda generación de SHS se forjo entre los años 90 y 2000, donde se introdujeron varias mejoras sustanciales a éste clásico. Las lámparas fluorescentes fueron reemplazadas por lámparas CFLSFD2G de alta eficiencia diseñadas para 12 VDC, con lo que la potencia instalada por lámpara bajo de 20 W a 7 y 11 W, se incorporó la electrónica de estado sólido en los reguladores electrónicos, fusibles electrónicos, adaptadores de voltaje DC-DC regulable para bajar de 12V a 9, 6, 4,5 y 3V y así poder energizar las radios a pilas que usaban en el campo y, se incorporaron baterías diseñadas específicamente para sistemas solares.
En los últimos 10 años existen desarrollos tecnológicos importantes:
  • por ejemplo las baterías recargables del tipo que se usan en celulares, cámaras, computadoras y otros han crecido exponencialmente en cuanto se refiera a incrementar su densidad de carga, sobre todo considerando el uso de litio en las baterías; es posible pensar en el salto del clásico acumulador plomo-ácido, al uso de las baterías recargables portables;
  • en cuanto se refiere a la iluminación, el salto tecnológico está en el uso de LED, con costos descendentes ya no significa un lujo en su utilización, sino simplemente un ahorro eficiente. De esta manera, el siguiente cambio radical es la introducción de lámparas LED, en vez de las lámparas CFL;
  • otra innovación importante se presenta con el desarrollo de la microelectrónica aplicada al control de baterías recargables, las cuales exigen más cuidado que las baterías de plomo ácido. Esto permite que muchos equipos que tienen baterías recargables puedan ser manejados de manera simple y sin intervención alguna del usuario, como en el caso de los celulares y otros.
Cuando se incorporan estos elementos en los SHS típicos, vemos que ya no existiría una batería central como acumulador de energía, sino que estarían distribuidas en las diferentes cargas que se usen. Así las lámparas LED tendrían sus propias baterías recargables, la radio lo propio, el lector de DVD una TV portátil, el celular, inclusive una computadora portátil. No habría un regulador de carga central, pues todas las cargas también tendrían incorporadas sus propios reguladores .El panel fotovoltaico actuaría como una fuente de energía múltiple que recargaría a todas las cargas, las mismas que ya se pueden apreciar incorporan los conceptos de portabilidad e independencia unas SFD 3Gde otras y también de crecimiento modular.
Producto de la mayor eficiencia de las cargas y la electrónica, estos nuevos SHS de tercera generación serían más pequeños que los actuales, más livianos y más fáciles de instalar, por consiguiente más económicos, aproximadamente costaría un 30% y 50% menos que los actuales SHS para las mismas prestaciones.
Estas nuevas tecnologías, aquí denominadas de tercera generación pueden acelerar las metas del acceso universal al 2025 en Bolivia, pues algunos elementos clave como un menor costo, flexibilidad de uso y crecimiento modular, menor peso que transportar, menores requerimientos técnicos de instalación, etc. pueden subir las tasas de instalación/distribución de estas tecnologías.
Un desafío inmediato es trabajar en la elaboración de los criterios de estandarización, testeo y certificación de estas tecnologías, de manera que se dispongan de protocolos, procedimientos y normativa que permita asegurar que tecnologías seguras lleguen al área rural para hacer efectivo el slogan de acceso a la energía sostenible.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Cambio Climático, Agua y Energía en Bolivia

ENERGETICA

clip_image001Es el título de un reciente estudio, realizado por ENERGETICA, que tenemos a bien presentar por medio de esta nota y así incentivar a su lectura. Vale la pena aclarar que no es un estudio de investigación básica, sino de generalización, es decir, un estudio que revisa, recopila, integra y sintetiza, los aportes realizados por investigaciones previas, pero, tratando de relievar cómo se especifican las relaciones existentes entre el cambio climático, el agua y la energía en Bolivia. Dicho estudio consta de nueve capítulos, al margen de la introducción. El primero, revisa y resume la política boliviana sobre cambio climático, desde sus inicios, allá por la década de los noventa, hasta el presente, dónde existe un viraje de la política gubernamental dirigido a priorizar, por lo menos discursivamente, los derechos de la madre tierra.

Seguidamente, se aborda el ciclo del agua en Bolivia, y cómo este se interrelaciona con el cambio climático global, así se pasa una rápida revista a los cambios acaecidos en el ciclo del agua debido al aumento de la temperatura en nuestra región, y también se aborda el problema desde la perspectiva de los fenómenos naturales extremos y el impacto que ocasionan sobre las actividades productivas, la infraestructura social, y en definitiva,  sobre la vida de las personas (Capítulo tercero).

El capítulo cuarto, estudia el sistema energético boliviano y, como en el anterior caso, también su interrelación con el cambio climático. Así se revisa, brevemente, cómo se genera la energía en Bolivia, cómo se la consume y, especialmente, qué cantidad de gases de efecto invernadero se emiten en todo este proceso. A fin de lograr una visión de conjunto, en este acápite también se revisa cómo la agudización del cambio climático puede afectar la generación de electricidad en el país, específicamente, cómo puede reducir las capacidades de generación hidroeléctrica. (Capítulo cuarto).

El estudio también presta especial atención al rol de la energía en el área rural boliviana, por lo que revisa la precariedad de acceso a la energía por parte de los pobladores rurales, las trabas que impiden un mejor acceso y utilización de la energía en dichas áreas, las políticas públicas y los mecanismos de financiamiento necesarios para ampliar el uso de energía en el área rural. (Capítulo quinto).

Posteriormente, el estudio aborda las posibilidades de introducción de las energías alternativas en el país, es decir, de la energía solar, hidro energía, eólica, y biomasa; y la utilización de las tecnologías más apropiadas para ello (Capítulo sexto). Junto a este análisis se estudia el marco legal e institucional necesarios para incentivar el uso de energías alternativas, especialmente las de fuente renovable (Capítulos sexto, séptimo y octavo).

Por último, a manera de conclusión, el estudio enumera una serie de conclusiones que intentan contribuir a la formación de un enfoque que integre el cambio climático en el diseño, formulación y ejecución de las políticas públicas bolivianas (Capítulo noveno).

Cochabamba, Marzo, 2013

Si desea tener acceso a la publicación, siga el siguiente enlace: Cambio Climático, Agua y Energía en Bolivia

jueves, 28 de febrero de 2013

Hace 20 años…

Miguel Fernández – ENERGETICA

clip_image002Había una vez … era Febrero de 1993 y el sueño de un grupo que se llamó ENERGETICA nació formalmente. ENERGETICA, desde una perspectiva solidaria, activa y responsable, decidió trabajar y proponer soluciones a la indigencia energética rural presente en el país. 20 años atrás, la cobertura eléctrica en el área rural era del 15% (1992) y no se vislumbraba horizontes de cambio; más aún con una visión dominante de las energías convencionales, hablar y proponer soluciones descentralizadas basadas en energías renovables, era poco menos que utópico.

Desde 1993, el país ha cambiado, y sustancialmente. La cobertura eléctrica urbana bordea el 95% y la rural esta en más del 52%, el acceso universal a la electricidad es una meta del Estado y tiene una fecha: 2025. Existe un Viceministerio de Electricidad y Energías Alternativas, y un apoyo decidido del gobierno a lograr el cambio de la matriz energética buscando incorporar a las energías renovables, la eólica, la biomasa, la solar, la hidroeléctrica y la geotermia en gran escala en el sistema nacional interconectado.

En el caso de ENERGETICA, uno de los primeros proyectos realizados, el proyecto de Electrificación Fotovoltaica de Chimboata, consistía en introducir 40 sistemas fotovoltaicos de 20 Wp, bajo un sistema de microcrédito. Se pudo comprobar que las familias rurales estaban dispuestas a pagar por tener acceso a servicios modernos de energía, siempre y cuando existiesen condiciones acordes a su realidad y economía. 20 años después la experiencia de ENERGETICA contabiliza más de 122 proyectos, consultorías y estudios ejecutados.

clip_image002[4]De manera efectiva se han instalado 21.517 sistemas fotovoltaicos familiares, se ha provisto electricidad a más de 2500 escuelas y postas sanitarias, 546 escuelas y postas disponen de sistemas termosolares para el calentamiento de agua, más de un centenar de sistemas de bombeo fotovoltaico proveen agua a comunidades y abrevaderos de ganado, 59 Sistemas Híbridos instalados (fotovoltaicos y eólicos); 350 PYMES en aspectos de usos productivos de la energía han sido equipadas con sistemas de molienda, bombeo, cercos eléctricos y otros equipos bajo modelos mixtos de crédito y subsidio. También se han diseñado, construido y prestado asistencia técnica a 60 micro centrales hidroeléctricas. Curiosamente, el año 95 se instalaron los primeros aerogeneradores de tipo familiar en la región donde se construirá ahora el primer parque eólico de Bolivia.

ENERGETICA también incursionó en proyectos de energías convencionales, como el diseño de proyectos de densificación de redes de electrificación rural, la promoción del uso de gas natural en sustitución de gasolina en el transporte público, la sustitución de leña por gas natural en pequeñas industrias rurales, el mejoramiento de hornos, la realización de auditorías energéticas, etc. apoyando al desarrollo con un sentido de competitividad económica, inclusión social y de protección del medio ambiente. Adicionalmente se ha trabajado temas de planificación energética, y desarrollado acciones de capacitación y formación de recursos humanos que han alcanzado a más de 10.000 personas en todos estos años, de diferentes perfiles, desde profesionales, líderes locales y técnicos, hasta usuarios finales.

clip_image002[6]Institucionalmente el modelo de gestión se consolidó, y así desde el año 2005, se cuenta con una certificación de la ISO 9001, constituyéndose en la única ONG en Bolivia con esta certificación. Adicionalmente se ha obtenido en 2012 la certificación de las ISO 14064 que mide la huella de carbono, buscando transparentar el impacto ambiental de sus actividades.

Con seguridad que en el avance que se ha dado en el país en estos 20 años, ENERGETICA ha contribuido positivamente, mostrando la factibilidad de las energías renovables, desarrollando conceptos para el acceso a la energía sostenible y sobre todo poniendo en práctica los diseños teóricos y ajustándolos a la realidad. Muchas de las iniciativas desarrolladas en el tiempo han orientado la ejecución de grandes proyectos y han permitido el ajuste de modelos de acceso, incluso fuera de las fronteras de Bolivia. Sin duda ENERGETICA es una institución de referencia.

Sin embargo, aún existen desafíos para ENERGETICA. Justamente lograr el acceso universal a la electricidad es complejo, porque los pobladores rurales sin acceso a energía son familias con un alto nivel de pobreza que están en zonas cada vez más alejadas y dispersas. Como muestra la experiencia de otros países, cada vez costará más en esfuerzo y recursos, subir los niveles de cobertura rurales.

ENERGETICA continuará trabajando, incorporando nuevas tecnologías, desarrollando modelos de gestión y financiamiento innovadores; y en alianzas proactivas, promoviendo aplicaciones productivas de la energía contribuyendo en la lucha contra la pobreza, y mejorando la calidad de los servicios.

clip_image002[8]El otro gran desafío es la generación distribuida con energías renovables, que permitirá una presencia masiva de las renovables en áreas urbanas, convirtiendo a los consumidores de electricidad en potenciales consumidores y generadores, dando un vuelco en la gestión de las redes urbanas. Esto exigirá innovaciones tecnológicas; hablar de redes inteligentes está cada vez más cerca.

Finalmente, en todo este periodo se han sumado a este esfuerzo nuevos miembros, instituciones, empresas y cooperantes que han confiado en ENERGETICA y a quienes esperamos no haber defraudado, propiciando así, desde diferentes perspectivas, la construcción de un futuro con energía sostenible y con equidad.

A todos los que hicieron posible este sueño que aún no termina… Gracias!

miércoles, 16 de enero de 2013

Bolivia ya se acerca a la tecnología de parques eólicos

Miguel Fernández F. – ENERGETICA

Desde la década del 80 en Bolivia se realizan varios intentos aislados de uso de la energía eólica en Bolivia. La iniciativa estatal más relevante quizás es la que ejecutó CORDEOR (Corporación de Desarrollo de Oruro), que incluso contaba en su momento con un taller propio para la fabricación de molinos eólicos para el bombeo de agua. Estos molinos a través de un proyecto en la región se instalaron en varias comunidades de Oruro y Potosí. También se empleó esta tecnología en Santa Cruz, donde a través de molinos eólicos multipala, se bombeaba agua, una entidad impulsora en ese entonces Imagen1era el Comité Central Menonita quienes difundían esta tecnología en la región.

En cuanto al relevamiento del potencial eólico, la información más relevante de la época data de 1990, donde como parte del Programa de Regionalización Energética de la OEA, se ejecutó el estudio de Planificación Energética Rural para Bolivia del Ministerio de Energía e Hidrocarburos y se obtuvo un mapa de potencial eólico referencial.

El avance más importante de esa época en el campo de la energía eólica se da en el año 1996, cuando se consolida una serie de estudios por parte de PROPER – Bolivia un programa de difusión de energías renovables, para implementar un parque eólico de 1,5 a 2 MW en Viru Viru en conjunto con distribuidora de electricidad local, bajo un carácter experimental. Inicialmente la financiación de este parque tenía origen local, por su carácter piloto; pero, dado el potencial eólico existente, otros actores apoyaron el escalamiento del proyecto a tamaños mayores. El proyecto no llego a ejecutarse por inviabilidad financiera, pues era evidente que dentro del marco legal existente (y aún vigente), dadas las diferencias de tarifas con la generación a Gas Natural, las reglas existentes para el despacho de carga, la ausencia de políticas para incentivar las fuentes renovables, y al no existir ningún reconocimiento al aporte ambiental de esta tecnología, las condiciones existentes no permitían rentabilizar este parque.

imageDoce años después, en 2008, se presenta el Mapa Eólico de Bolivia realizado por la Transportadora de Electricidad (TDE), el mismo que tiene base en un modelo matemático de simulación, ajustado con mediciones puntuales, el perfil de suelos y otras particularidades geográficas y climáticas de Bolivia. Este mapa tiene la virtud principal de señalar los sitios con mayor potencial eólico y, por tanto orientar futuros estudios de detalle.

Durante estos últimos 5 años se ha dado cierto repunte en la instalación de pequeños aerogeneradores para zonas aisladas, y también en la identificación de posibles sitios en Oruro, Tarija, Santa Cruz y Cochabamba a través de diferentes instituciones estatales y privadas. La Empresa Nacional de Electricidad ha detallado un plan de mediciones de potencial eólico en diferentes zonas del país.

Finalmente en 2012 se hizo la presentación oficial del proyecto del Parque Eólico Qollpana que desarrolla la empresa Corani imageS.A. y que, con una potencia de 3 MW y una inversión inicial de 7,6 millones de $US, podría expandirse fácilmente en 5 veces, dado el potencial de la región. Qollpana se encuentra ubicada en el Municipio de Pocona en el Departamento de Cochabamba. El proyecto ya licitado debería entrar en construcción y operación en esta gestión 2013.

Sin duda alguna, la importancia del proyecto eólico Qollpana radica en que, de facto, permitirá resolver muchos problemas existentes en relación a la generación de electricidad con energías renovables y su inyección al SIN.

- En primer lugar permitirá el primer acercamiento de Bolivia a la tecnología eólica de generación a gran escala, dando un salto cualitativo en este campo y constituyendo una fuente de aprendizaje imprescindible para la expansión de la tecnología de generación eólica en el país, incluyendo todos los aspectos técnicos de interconexión, seguridad y oscilaciones que puedan presentarse en la generación y las respuestas del SIN a estas variaciones.

- En segundo lugar, permitirá la discusión y toma de decisiones respecto a la forma de inyectar la electricidad que se produzca con este tipo de fuentes renovables intermitentes (la eólica y solar son de este tipo) cuyo aporte con potencia firme es variable, esto implicará necesariamente un cambio de reglas en el despacho de electricidad que se realiza desde el CNDC.

- En tercer lugar permitirá estudiar con datos reales la productividad de estos parques y los costos de generación, de manera de disponer de una experiencia palpable que permita la construcción de normativas para estos casos.

- Finalmente se espera que producto de esta experiencia se pueda diseñar un marco legal para esta y otras fuentes renovables, que puedan entregar electricidad al SIN y a las redes urbanas existentes, abriendo un camino también para proyectos de generación distribuida en área urbanas.

El proyecto eólico de Qollpana cierra, así un ciclo de más de 30 años de intenciones y esfuerzos destinados a lograr la inserción de la tecnología eólica en Bolivia, plasmándola en realidad y, se constituye en una expresión de voluntad y signo de cambio en la política energética nacional que demuestra la intención de incorporar las energías renovables, para lograr el cambio de la matriz energética haciéndola más sostenible y limpia.

Cochabamba, Enero, 2013

jueves, 18 de octubre de 2012

Costos de Generación de Electricidad Fotovoltaica en Bolivia y Barreras para su Expansión

Miguel Fernández ENERGETICA UMSS – Miguel Morales USP
1. EL SECTOR ELECTRICO BOLIVIANO
1.1 Generación

De acuerdo a la memoria anual del sector eléctrico boliviano del año 2011 (AE, 2011), Bolivia disponía de una potencia instalada total de 1967 MW, de los cuales un 83,8% se encuentra en el Sistema Interconectado Nacional (SIN) y un 16,2% en sistemas aislados en diferentes lugares del país, como se observa en la Tab. 1.
Tabla 1. Potencia Eléctrica Instalada en Bolivia. 2010
DESCRIPCION SISTEMA INTERCONECTADO NACIONAL (MW) SISTEMAS AISLADOS (MW) TOTAL
(MW)
Potencia Instalada 1648 319 1967
Potencia Efectiva 1253 205 1458
Efectiva/instalada 76% 64,2% 74,1%

Fuente: elaboración propia en base a datos de AE,2011
La potencia efectiva total es de 1458 MW (1253 MW en el SIN y 205 MW en los sistemas aislados). Se puede ver que la razón de potencia efectiva sobre la potencia instalada alcanza en total a un 74,1% a nivel nacional, siendo más alta en el SIN (76%), mientras que en los sistemas aislados la efectividad alcanza solamente a un 64,2%.
La matriz energética de Bolivia tiene diversas fuentes y su estructura actual es de 58,9% de energía primaria basada en termoelectricidad, 39,3% hidroeléctrica y 1,7% con fuentes de energías alternativas (biomasa), como se muestra en la Fig. 1.
La energía generada en el SIN en 2010 alcanzó a 6098 GWh/año, tiene 39,3% de origen hidroeléctrico, el 58,9% térmico y el 1,7% biomasa. En los sistemas aislados sobre 872 GWh/año, 2,5% es generación hidroeléctrica, mientras que el 97,5% tiene fuente térmica, mayoritariamente diesel oil, con las consecuentes dificultades de suministro, toda vez que el diesel se debe importar en una buena proporción.
Como política del sector se impulsa una reconversión de la matriz de generación, de tal manera que al 2021 se llegue a disponer de un 75% de electricidad de origen renovable y solamente un 25 de origen térmico (VMMEA. MHE, 2009). También se promueve las posibilidades de exportación de electricidad a los países vecinos para lo cual se estudia la posibilidad de construcción de infraestructura hidroeléctrica de gran envergadura que triplicaría el parque actual de generación, pero también de incorporar a la Geotermia y otras fuentes renovables.
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Figura 1 - Composición de la Matriz de Generación de Electricidad de Bolivia. 2010. Fuente: CNDC informe de la Programación de mediano plazo periodo mayo 2010 abril 2015
Finalmente, en el SIN, el sistema de administración sectorial esta basado en una lógica de costos marginales, los cuales han arrojado costos promedios de generación de 35 $US/MWh en 2007 para el SIN, mientras que las tarifas finales a los usuarios estuvieron entre 80 y 140 $US/MWh (AE, 2008), estos valores no han variado sustancialmente hasta el año 2010.
1.2 Cobertura
Respecto a la cobertura eléctrica en el país, se ha logrado una cobertura del 71%; mientras en las áreas urbanas se tienen coberturas que oscilan entre el 80 y el 95%, en el área rural la cobertura es del 50.8%. Dentro las metas definidas por el programa de “Electricidad para Vivir con Dignidad”, que lleva a cabo el Vice Ministerio de Electricidad y Energías Alternativas, para los años 2010 a 2015, se pretende incrementar la cobertura rural en un 70% y hasta el 2020 en un 87% y, en el año 2025 llegar a una cobertura del 100%, logrando el acceso universal de toda la población a la electricidad (Fig. 2).
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Figura 2 - Metas del Acceso Universal en Bolivia. 2010 a 2025. Fuente: Elaboración propia en base a datos del VMEEA
1.3 Situación rural
La mayoría de la población que no tiene acceso a la electricidad esta en áreas rurales y vive de manera dispersa, inconexa, energéticamente aislada y marginada del mercado energético nacional, en una gran mayoría de las regiones se encuentra con niveles de desarrollo por debajo de los niveles aceptables mundialmente (Lidema, 2011).
En contraste con el área urbana, en el área rural los hidrocarburos apenas si llegan. El GLP ampliamente usado a nivel urbano, solo está presente en los centros rurales más importantes, mientras que al resto del territorio nacional sencillamente no llega este combustible y mucho menos el Gas Natural. La principal fuente energética es la biomasa que en promedio cubre el 80% de la demanda total rural de energía, situación que no ha cambiado en la última década.
El consumo eléctrico medio en zonas electrificadas es de 25 kWh/mes por familia, una cantidad de energía destinada al uso de iluminación, radio y algunas horas de televisión. Estas disparidades se reflejan al comparar el consumo medio per capita de electricidad que en zonas urbanas alcanza a 120 kWh/mes, mientras que el promedio por familia nacional es de 66 kWh/mes (ENERGETICA 2010).
Se estima qué casi 3 millones de personas, agrupados en 600 mil hogares, usan leña regularmente como fuente de provisión de energía térmica y, unos 500 mil hogares rurales no tenían acceso a la energía eléctrica y muchos de ellos a ningún tipo de energía comercial. Debido a la alta dispersión se estima que unos 200.000 hogares rurales puedan ser atendidos solo mediante la utilización de energías renovables descentralizadas (mayoritariamente sistemas fotovoltaicos).
2. EL POTENCIAL SOLAR
El año 2010 (CEDLA, 2010), el Proyecto de Energía Solar de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) en Cochabamba actualizo la información sobre energía solar, presentando un mapa de radiación, el mismo que fue preparado usando datos meteorológicos satelitales y validado localmente, con mediciones puntuales, lo cual ha permitido ajustar los datos globales a la especificidad regional (Fig. 3).
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Figura 3 - Mapa de Radiación Solar Media Anual para Bolivia (kWh/m2/dia). Fuente: Elaborado en base a Universidad Mayor de San Simon, 2010
En Bolivia las regiones del Altiplano y de los Valles interandinos reciben una alta tasa de radiación solar; entre 5 y 6 kWh/m2día, dependiendo de la época del año. En la zona de los Llanos la tasa de radiación media se sitúa entre 4,5 y 5 kWh/m2día. Los altos valores de radiación solar en Bolivia se deben a la posición geográfica que tiene su territorio, el cual se encuentra en la zona tropical del Sur, entre los paralelos 11° y 22° Sur. Por ello la tasa de radiación entre la época de invierno y verano no representa diferencias que sobrepasen el 25%, a diferencia de otras regiones del globo que se encuentran en latitudes mayores. La presencia de la cordillera de los Andes modifica en alguna medida la radiación solar, beneficiando con una mayor tasa a las zonas altas como el Altiplano.
Los altos niveles de radiación solar, hacen que se el aprovechamiento de esta fuente de energía sea posible de realizar en prácticamente todo el territorio nacional.
3. COSTOS DE GENERACION DE ELECTRICIDAD
3.1 Generación fotovoltaica aislada
Para el cálculo del costo de la electricidad fotovoltaica se ha asumido valores de radiación entre 4 y 8,5
kWh/m2/dia con los cuales se ha estimado la producción de energía a nivel de uso final (considerando las pérdidas de almacenamiento y distribución) como se muestra en la Tab. 2.
La estructura de costos de la energía solar en sistemas fotovoltaicos aislados de potencia tipo de 55 Wp, el tamaño más difundido en Bolivia, (ENERGETICA, 2012) se calculó utilizando el método del costo anual equivalente (CAE) usando una tasa de descuento del 6% y los datos de vida útil de cada fabricante. En la configuración se respeta las normas bolivianas sobre tipo y calidad de materiales, equipos y accesorios expresada en la NB 1056.
Así se puede ver que el costo de la energía fotovoltaica estaría entre 1,79 $US/kWh y 0,84 $US/kWh (mientras que en 2009 se reportaba como costos entre 1,86 $US/kWh y 0, 84 $US/kWh para rangos de radiación solar entre 4 y 8,5 kWh/m2/día.Si bien el costo por kWh producido es alto, comparando con la red eléctrica u otras opciones, en el caso de sistemas fotovoltaicos aislados, normalmente la comparación se realiza a nivel de inversión total; la extensión de las redes rurales tiene un costo de $US 1.300 por conexión nueva (BID, 2011).
Tabla 2. Costos Típicos para un Sistema Fotovoltaico Doméstico del tipo 55 Wp. 2012
RUBROS COSTO $US COSTO % VIDA UTIL CAE $US/año
1 Panel de 55 Wp 201 25% 25 15,72
1 Bateria 100 Ah 170 22% 4 49,06
1 Regulador electrónico 40 5% 10 5,43
3 luminarias 11 Wp CFL 37 5% 4 10,68
Accesorios + cables 179 23% 10 24,32
Estructura y poste 54 7% 25 4,22
Transporte + instalación 100 13% 25 3,13
Total $US 781 100% 117,26

Fuente: ENERGETICA. 2012
Un detalle importante, es ver que el módulo fotovoltaico ahora solamente representa un 25% del costo total del sistema; el siguiente rubro es accesorios y cables con un 23%; la batería significa un 22% de los costos totales. La electrónica (lámparas, reguladores) solamente representa un 10%, mientras que la parte metálica de estructura y poste es un 7%; el transporte y la instalación pueden llegar a ser un 13%.
El costo total del sistema como tal, no han sufrido variaciones desde el 2009, pues a pesar de una baja de precios en los módulos, los elementos de alto contenido metálico (cables, baterías, estructuras, postes metálicos, etc.), han sufrido un incremento importante que anula la baja de precios de los módulos. La variación del costo de energía fotovoltaica generada en sistemas aislados, respecto a los niveles de radiación solar existente en el país se muestra en la Fig. 4.
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Figura 4 - Costos por kWh de uso final de un SHS 55 Wp en Bolivia. 2012
3.2. Generación fotovoltaica distribuida

El potencial solar en Bolivia para la generación de electricidad con sistemas fotovoltaicos es altamente ventajoso, por los altos niveles de intensidad existentes. Una instalación en La Paz es mucho más productiva que en otras partes del mundo (Tab. 3). Inclusive una planta fotovoltaica en el oriente boliviano, tendría un rendimiento similar a una planta en Sevilla – España, catalogada como una de las regiones con mayor potencial solar en Europa (ENERGETICA, 2011),
Tabla 3. Comparación de Producción de Electricidad con Generadores Fotovoltaicos: 1 kWp
CIUDAD RADIACION MEDIA HORIZONTAL kWh/m2/día GENERACION FOTOVOLTAICA MEDIA DIARIA kWh/kWp PRODUCCION MEDIA ANUAL kWh/kWp (*)
La Paz – Bolivia 6,78 5,77 2104
Lima – Perú 5,84 4,87 1778
Sevilla – España 4,81 4,42 1612
Quito – Ecuador 5,06 4,11 1502
Belem – Brasil 5,02 4,09 1491
Lyon – Francia 3,31 2,95 1077
Munich Alem. 3,14 2,89 1054

Fuente: ENERGETICA, 2011
1 kWp en La Paz, rinde prácticamente el doble que una planta de la misma potencia en Alemania, más del doble que en Holanda y, en el caso de España, al menos 30% adicional.
En cuanto a los costos de implementación de estos generadores, la Tab. 4. muestra los costos de un generador fotovoltaico conectado a la red de 2,7 kWp actualizados al año 2012.
Tabla 4. Costos de un Generador Fotovoltaico Conectado a la Red 2, 7 kWp. 2012
RUBROS COSTO $US COSTO % VIDA UTIL CAE $US/año
Paneles fotovoltaicos 2,7 kWp 8443 66% 25 337,71
Inversor 1875 15% 20 93,77
Estructura metálica 1287 10% 25 51,46
Instalación 1100 8% 25 44,00
Cables, conectores 135 1% 25 5,40
Total $US 12.840 100% 532,34

Fuente: Elaboración propia
Para la estimación de los costos de los equipos necesarios para generar electricidad, se han utilizado precios de mercado de equipos puestos en Bolivia, incluidos los impuestos correspondientes, una tasa del 6% y el método del costo anual equivalente (CAE). En este caso, se puede observar qué el mayor peso de la inversión se encuentra en los paneles fotovoltaicos, los mismos que representan el 66% de la inversión total.
En el cálculo del costo de producción, el mismo considera diferentes valores de radiación solar, que representan a diferentes lugares del país. Así, los rangos estudiados corresponden a intervalos de 0,5 kWh/m2/día, desde 4 kWh/m2/día, hasta 8,5 kWh/m2/día. La razón entre las diferentes cantidades de energía generada y los costos anuales equivalentes de los equipos necesarios, resultan en el costo de energía en dólares por kilowatt/hora. De esta manera, la Fig. 5 muestra los costos de producción calculados para el año 2009 y también para el año 2012.
Los costos de producción de electricidad al año 2012 estarían entre 0,16 $US kWh para 4 kWh/m2/día; 0,10 $US/kWh para 6,5 kWh/m2/día; y, de 0,07 $US/kWh para 8,5 kWh/m2/día. Estos costos representan un 19% menos que en el año 2009.
Respecto a las tarifas eléctricas vigentes al consumidor final, en Bolivia en la categoría domiciliaria está entre 7 y
10 centavos de dólar; en la categoría general se tienen tarifas entre 11,5 y 14,4 centavos de dólar en aquellos departamentos conectados al SIN; para sistemas aislados las tarifas eléctricas se encuentra entre 11,8 y 24 centavos de dólar (AE, 2011). Sin duda que los sistemas fotovoltaicos conectados a la red, podrían desde ya tener oportunidades en estos casos.
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Figura 5 - Costos de producción de electricidad fotovoltaica. 2012. Fuente: Elaboración propia en base a formato de ENERGETICA, 2011
4. DESAFIOS EXISTENTES
De acuerdo a una estimación realizada por DANIDA – Niras (2011), se puede ver que, los sistemas fotovoltaicos aislados representan un potencial de suministro para al menos 200.000 familias, esto significa aproximadamente entre 10 MWp de potencia instalada. Por otro lado se ha estimado que los sistemas fotovoltaicos conectados a la red, bajo conceptos de generación distribuida, pueden llegar a representar cerca de 105,1 MWp en las capitales de departamento.
En ese contexto, los desafíos existentes se pueden agrupar en los siguientes aspectos:
a) A nivel de aplicaciones rurales aisladas, el principal problema sigue siendo el alto costo de inversión, y la baja capacidad de pago de los pobladores. En estos casos el financiamiento de los grandes proyectos se hace de uno por vez. Entonces, entre proyectos, se tienen baches de financiamiento. Estos baches impiden el desarrollo de acciones sostenidas y economías de escala. El modelo mixto de micro crédito y subsidio es relativamente exitoso, donde más requerimientos existen en la necesidad de fondos de subsidio. Los costos aún elevados de los sistemas impiden el desarrollo de un mercado puramente privado de sistemas fotovoltaicos. Los proyectos son poco flexibles en su alcance, y por los tiempos de trámite, las demandas se van desactualizando rápidamente, así que cuando llega la ejecución, muchas veces las áreas ya están atendidas con electricidad, y el mover los sistemas hacia otras áreas no es muy fácil.
b) A nivel de aplicaciones urbanas, el problema se encuentra en que no se visualiza aún las ventajas de autogeneración de electricidad en relación a las tarifas eléctricas vigentes, una situación a cambiar en la medida que exista una rebaja en los precios de los módulos fotovoltaicos, o un incremento en las tarifas eléctricas.
c) Cadena de Suministro. El modelo utilizado de electrificación rural con sistemas fotovoltaicos, en el cual el usuario final es responsable por la sostenibilidad del mismo, se requiere la conformación de una red de técnicos locales para el mantenimiento y reposición de partes, con un enfoque de micro empresas. No existen programas vigentes en este aspecto, aunque si experiencia positiva durante gestiones anteriores.
d) Existen normas aprobadas y en vigencia para la instalación de sistemas fotovoltaicos (NB 1056) y otras normas específicas para los diferentes componentes de los sistemas, sin embargo, las Alcaldías están licitando pequeños proyectos, cada vez con mayor frecuencia, estas licitaciones no se ajustan a las normas existentes, por desconocimiento de los técnicos municipales que diseñan los proyectos, en perjuicio de preservar la calidad de equipos y la inversión estatal. Respecto a otro tipo de aplicaciones urbanas o interconectadas no existen normas al momento.
e) Información – Tecnología. Para el desarrollo de otras aplicaciones fuera de la electrificación rural, existe desconocimiento de personal técnico de las entidades implementadoras de proyectos sobre dimensionamiento, requerimientos especiales y otros detalles. Esta situación es extensiva a las aplicaciones de bombeo de agua, cercos eléctricos, refrigeración fotovoltaica, donde adicionalmente no se conoce con claridad los costos y su comparación con alternativas tradicionales, mostrando la competitividad en el mediano plazo de los sistemas fotovoltaicos.
f) Marco Legal. En cuanto a aplicaciones de tipo urbano, básicamente generadores pequeños (menos de 10 kWp) que apliquen el concepto de generación distribuida, existe una falta de normas técnicas para la conexión de estos sistemas a la red eléctrica de baja tensión. En general falta un marco legal para la interconexión de sistemas de este tipo, el régimen tarifario, o las reglas para el intercambio de energía que podría ser un aspecto más simple de implementar. En relación a aplicaciones de gran envergadura, como parques fotovoltaicos (más de 100 kWp) la situación es aún más crítica, ya que no existe un marco técnico y legal para su funcionamiento, con el añadido que aquí se debe trabajar además en aspectos relativos a despacho de carga, remuneración diferenciada respecto a los precios de nodo y otras reglas respecto a la conexión en subestaciones, líneas de transmisión, etc. En el marco de la actual Ley de Electricidad 1604 de 1994, se observa que la misma se encuentra obsoleta en relación a la nueva configuración política del país y del sector. No refleja el alcance de la nueva Constitución Política del Estado y menos aún la política energética que se viene desarrollando que promueve el acceso universal y que prioriza los emprendimientos estatales, restringiendo la participación privada en el sector energético. Vistos los conceptos expresados en la nueva Constitución Política del Estado y la Ley de Autonomías, es necesario aclarar las competencias sobre electrificación rural y energías renovables a nivel central, departamental, municipal y de autonomías indígenas.
5. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
En el contexto del sector energético boliviano y las reformas emprendidas, las fuentes renovables y la energía fotovoltaica deben ser priorizadas en su aplicación, dado el gran potencial solar existente en el país.
Los sistemas fotovoltaicos aislados seguirán siendo una solución para el área rural dispersa. Sin embargo a pesar de las caídas de precios en los módulos fotovoltaicos, estas no se reflejan en el usuario final, debido al incremento de precios de otros elementos que hacen al balance del sistema y a los costos de transporte e instalación, los mismos que se incrementan como consecuencia de la mayor dispersión de los usuarios. Entonces En ese sentido, el Estado deberá contemplar los recursos para el financiamiento de estos proyectos puesto que la población beneficiaria, dispone de una capacidad limitada de pago.
Por otro lado, es importante incorporar innovaciones tecnológicas en el SHS de manera que se pueda disminuir los costos de las baterías y de los accesorios, de manera que se pueda ofrecer un servicios similar, pero quizás con nueva tecnología donde se reflejen una disminución de costos. Estudiar las posibles aplicaciones de pico SHS podría ser una salida de primera mano.
Para la generación distribuida, aún no existe una normativa específica, pues la incorporación de las energías renovables presenta un desafío al manejo del Sistema Interconectado Nacional. Hasta el momento la experiencia local muestra que estos generadores fotovoltaicos de hasta 3 kWp pueden ser soportados adecuadamente por las redes locales, su perfil de producción se acopla a las demandas diurnas. En caso de una aplicación amplia de estos generadores, se debe considerar la capacidad del sistema de distribución de baja tensión para absorber la producción fotovoltaica; se debe definir el diseño futuro de redes de distribución de baja tensión donde se espera tener una contribución importante de energía fotovoltaica; cuidar la generación de armónicos; definir los requisitos técnicos para la interconexión de la red, que garanticen la seguridad del operador del sistema fotovoltaico y la fiabilidad de la red de distribución y también los aspecto contractuales y tarifarios.
Desde el punto de vista económico, sería importante el establecer un fondo para el financiamiento de proyectos de energía renovables de manera continua y estable, quizás con aportes en las tarifas de electricidad u otros aportes. También es posible plantear que parte de la renta del Gas Natural se invierta en Energías Renovables, o que se cree un fondo para energías sostenible. Es decir, que los recursos que llegan hoy por la exportación del GN, se conviertan en energía sostenibles para el mañana.
Mientras se desarrolla un mecanismo nacional, una reorientación parcial del uso de la renta del GN podría darse más fácilmente a nivel regional y municipal. Pensar entonces que, en el marco de las autonomías, Municipios y Prefecturas destinen un parte de los recursos del IDH para financiar energías renovables, podría ser una salida, mientras se instituye un gran fondo para el financiamiento de estas energías a nivel nacional.
Un nuevo proyecto de Ley de Electricidad debiera considerar nuevos escenarios, como por ejemplo el de la generación distribuida, incentivando la autogeneración y permitiendo vender los excedentes de energía, sin el límite actual vinculado al porcentaje del autoconsumo, y, sin tener que convertirse necesariamente en “agentes del mercado” (es decir empresas de generación). Más allá, debería permitirse la auto producción fuera del centro de consumo y, contra pago de los derechos de peaje, permitiendo la transmisión de la energía generada hasta el lugar de consumo.
Es importante que el ente encargado de la planificación del sector establezca metas anuales de inserción de las energías renovables y además, en el caso de eficiencia energética, se deberían metas de reducción de pérdidas tanto en generación, transmisión, distribución y usos finales.
Los recursos humanos que trabajan en esta área, siguen siendo exiguos en relación a los desafíos existentes. La barrera más grande para introducir las energías renovables son los preconceptos de profesionales y tomadores de decisiones que las desestiman por falta de información y conocimiento.
Considerando que es importante una masa crítica de profesionales en energías renovables, se debería explicitar la posibilidad de apoyo a la formación de RRHH en el campo de las energías renovables.
REFERENCIAS

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  • A.E., 2011. Memoria Anual del Sector Eléctrico 2010. La Paz, Bolivia.
  • Cedla, 2010. Rol e impacto socio económico de las energías renovables en el área rural de Bolivia”. Plataforma
  • BID, 2011. Programa de Electrificación Rural para Bolivia.
  • DANIDA, Niras, 2011. Diagnóstico Inicial para la Elaboración del Plan Estratégico de Desarrollo de las Energías Alternativas en Bolivia. Vice Ministerio de Electricidad y Energías Alternativas. La Paz, Bolivia.
  • Energetica, 2010. Costos de la energía renovable en sistemas aislados. Cochabamba, Bolivia.
  • Energetica, 2011. Generadores Fotovoltaicos Conectados a la Red. Potencial en Bolivia. Cochabamba, Bolivia.
  • UCB – Jelare, 2011. Marco Político Legal y Regulatorio para la Electrificación con Energías Renovables en Bolivia. Energetica – UCB Jelare. La Paz, Bolivia.
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Cochabamba, Septiembre 2012